19 enero, 2015

El Pene que te han dao... "Lunes Pollas"



Recomendaciones iniciales:
  • Esta entrada forma parte de la iniciativa #LunesPollas, que lejos de intentar denigrar a nadie ni faltar al respeto, pretende demostrar que se puede divulgar en serio sobre pollas.
  • Posiblemente no sea un texto adecuado para menores de 16 años (pero da igual... si dejas que tu hijo/a navegue por internet sin supervisión esta recomendación vale de poco)
  • Esta entrada se ajusta a los cánones de longitud establecidos en conversaciones de twitter, no superando las 1500 palabras. 
  • Recomiendo ver primero el vídeo de Manu Sánchez que he puesto a continuación. 
  • Disfruten de las pollas (con el permiso del portador... claro está)
  • Gran parte de la información de esta entrada ha sido buscada en la base de datos http://www.quepollasbuscas.es/ (funciona igual que google, pero es mas granaíno)


La semana pasado alrededor de 35 entradas de blog participaron en la iniciativa #LunesTetas y aquí tenéis un resumen. La convocatoria se hizo por twitter pero Arturo Quirantes colgó una entrada en su blog para explicar un poco de que iba la cosa. Pocos nos podíamos imaginar las consecuencias de esta acción. Yo hice mi aportación aquí. Pero como estamos convencidos de que la iniciativa no es sexista ni intentaba denigrar a la mujer, la respuesta no se ha dejado esperar y para hoy se convocaba el #LunesPollas en el blog de Francisco R. Villatoro. De manera que allá vamos.

Ni machos ni hembras hasta la séptima semana

Cuando papá pone una semillita en mamá... y la empuja con la polla, si ninguno de los dos ha puesto otro remedio y no hay problemas de esterilidad/compatibilidad, se produce la fecundación (aunque también puede ser que a una edad avanzada, esto no pase... pero nos se confíen, tengo un tío con el que me llevo menos de 7 años)



En alguna ocasión un familiar me preguntó -¿Por qué no nos dicen el sexo del bebé hasta los 3 o 4 meses?- Yo le dije -Pues porque hasta las 6-7 semanas sencillamente el feto no es ni macho ni hembra, y a partir de ahí, hasta que los órganos sexuales de los fetos se ven suficientemente bien pasan otras 6 semanas. 

La Gonadogénesis es el proceso por el cual se desarrollan las gónadas a partir del rudimento gonadal. Este rudimento gonadal aparece en el mesodermo intermedio durante la cuarta semana de desarrollo, y a partir de ahí entra en un estado bipotencial o de indiferenciación en el que en función de los genes expresados se puede desarrollar una gónada masculina o una femenina. 

Durante este estadio el epitelio de la cresta genital prolifera hasta expandirse al tejido conectivo mesenquimático. Las capas epiteliales que se forman generan los cordones sexuales que a su vez serán rodeados por células germinales que migran hacia la gónada en la sexta semana de desarrollo. A partir de aquí, si se activan ciertos genes del cromosoma Y, los cordones sexuales ya formados se seguirán desarrollando y expandiendo hacia el tejido conectivo, lo que forma una red de cordones sexuales internos y en un extremo la rete testis. Esos cordones se denominan ahora cordones testiculares, pierden el contacto con el epitelio superficial y por lo tanto cuando entran las células germinales a la gónada masculina de desarrollan hacia estos cordones. 


Este hecho determina que los cordones sexuales hagan de inhibidor de la meiosis de las células germinales, que no la iniciarán hasta comenzar la pubertad. Esto es francamente importante porque determina que las células del cordón testicular se diferencien a células de Sertoli, ubicadas en los túbulos seminíferos y que serán de gran importancia durante la espermatogénesis. Los túbulos seminíferos en realidad se forman al ahuecar los cordones testiculares durante la pubertad, a la periferia de estos túbulos migran las células germinales y estos comienzan a diferenciarse hacia espermatozoides.

Todo esto a nivel fisiológico, porque a nivel genético es toda una guerra de genes "Anti-testi" y genes "Anti-muller". De la guerra de todos estos genes y los niveles de hormonas presentes en la madre durante del desarrollo depende el fenotipo masculino o femenino (que no tiene por qué coincidir con el genotipo XX o XY). 

A veces, ni machos ni hembras... ni todo lo contrario.

Existen casos de "Disgenesia Gonadal XX", también conocidos como síndromes de Chapelle. Se caracterizan por una falta de correlación entre el fenotipo sexual manifestado y el genotipo. En estos casos hay dos tipos de pacientes: Aquellos que tienen un fenotipo masculino normal con desarrollo completo de gónadas testiculares. Y aquellos que presentan simultáneamente tejido testicular y ovárico en el mismo sujeto, bien separado o bien de forma conjunta (ovotestis). Estos últimos tienen como consecuencia genitales externos ambiguos mientras que en los primeros se puede dar desde el desarrollo normal del pene hasta el desarrollo incompleto como micropene, hipospadias y criptorquidea.

La diferenciación del sexo durante la embriogénesis es consecuencia del desarrollo de las crestas gonadales indiferenciadas para formar testículo u ovarios. El cromosoma Y contiene un factor TDF (Testis Determing Factor) que es requerido para la formación normal de los testículos. En ausencia de cromosoma Y, las gónadas fetales siguen el desarrollo sexual de la mujer. La proteína codificada por el gen SRY parece ser la responsable de esta determinación al activar a MIS, inhibidora muleriana y por tanto del desarrollo femenino.



Pues bien, se han encontrado casos de cromosomas X con presencia del gen SRY debidos a un intercambio desigual entre las regiones homólogas de los brazos cortos de los cromosomas X e Y durante la división meiótica paterna. Incluso se han encontrados casos de presencia de esta región del cromosoma Y en los cromosomas 1 y 16, cromosomas no determinantes del sexo. 

Recientemente se ha propuesto que las diferencias entre los sexos comienzan a desarrollarse antes incluso de la diferenciación ce las células de Sertoli, un papel que desempeña la activación del gen SRY, incluyendo un incremento en la talla gonadal y en la proliferación celular. 

El tamaño está determinado desde el útero y podría depender también de la madre

Parecería lógico pensar que si los genes que determinan el sexo masculino provienen del padre, y estos son los responsables del tamaño gonadal, la culpa del tamaño del pene es solo culpa de tu padre. ¡PUES NO!

Hay evidencias de transcripción de genes ligados a  X o ligado a Y, y de una tasa metabólica basal aumentada en los embriones XY. Esta hipótesis lleva a pensar que los genes actúan incrementando la tasa metabólica basal más que la diferenciación de las células de Sertoli. Esto no parece tan descabellado si recordamos que en algunos reptiles como cocodrilos y tortugas su determinación sexual es dependiente de la temperatura. Si esto fuera cierto significaría que el sexo masculino y el tamaño gonadal está determinado por genes heredados del padre que regulan los genes maternos residentes en la mitocondria, siendo estos orgánulos los responsables de las provisiones energéticas del metabolismo en las células eucariotas (Mittwoch, 2004).

Investigadores de la Medical Research Coucil Human Reproductive Science en la Universidad de Edimburgo han llevado a cabo investigaciones tanto en ratones como en humano y han determinado que existe una ventana de programación masculina (MPW por sus siglas en inglés) durante la cual la presencia de hormonas masculinas o femeninas determina el desarrollo máximo del pene o malformaciones. En humanos parece ser que esto se determina entre las 8 y las 12 semanas de gestación. En la misma ventana de tiempo también se pueden desarrollar problemas de formación de genitales igualmente.

Un macho de Homo sapiens que parece estar contengo con su tamaño
Un macho de Homo sapiens que parece estar MUY CONTENTO con su tamaño
Es curioso, pero cuesta encontrar imágenes de penes de tamaño normal o pequeño (y por supuesto nunca están asociadas a la cara del portador) si no buscas concretamente micro penes.

Experimentos en ratones, a los que se les quitaba las hormonas masculinas durante la MPW, demostraron una disminución del tamaño gonadal, diferencias en la distancia gonada/ano (determinante del sexo en ratones) y malformaciones genitales, no pudiendo restaurar estos daños si se aplicaban las hormonas fuera de la MPW. 

Por tanto el tamaño del pene está determinado por genes (culpa de tu padre), regulación genética (culpa de las mitocondrias de tu madre... y por tanto de tu herencia materna), y de las hormonas (circulantes por tu madre durante el desarrollo embrionario). 

Lo primero que debería decirnos todo estos es que las pastillas y aparatos alarga penes no sirven para nada. 

Pasa igual en el resto de mamíferos... ¿Pero es tan importante para ellos?

La determinación del sexo así como del tamaño gonadal parece ser más o menos similar en el resto de mamíferos estudiados hasta el momento, pero... ¿Es para ellos tan importante el tamaño como lo es para nosotros?

Lo primero que debería llamarnos la atención (si es que nos paramos a mirar penes de monos) es que estos poseen algo que los humanos no tenemos, el báculo o hueso del pene. Por otro lado, la mayoría de penes de simios y del resto de mamíferos tienen escamas en el pene que irritan a la hembra cuando mantienen relaciones sexuales y asegura que estas no mantengan relaciones con otros machos... al menos durante un rato. 




Lo curioso es que esto podría estar relacionado con el tamaño del cerebro y con la ausencia de bigotes en los humanos. 

Un estudio realizado en la universidad de Stanford y Pensilvania y dirigido por el Dr. Gill Bejerano ha determinado, comparando los genomas de hombres y simios, que el hombre ha perdido alrededor de 510 zonas del ADN relacionadas con hormonas masculinas, producción de queratina y el desarrollo del cerebro. Eliminar estas zonas en el genoma de ratones determinó la pérdida de los bigotes sensoriales y de las espinas del pene, así como el crecimiento del cerebro. En cualquier caso, algunos simios tienen un báculo pequeño que apenas determina el tamaño del pene. 



Pero por otro lado, la ausencia de báculo y espinas determina que el tamaño del pene sea más importante para humanos que para otros animales (y cuando digo importante me refiero a un carácter seleccionable evolutivamente hablando)



Para terminar os dejo con un concierto de la Polla Records, que lo disfruten.