05 marzo, 2013

Periodismo Científi..que?

Debo reconocer que no soy de esas personas que compra a diario el periódico (no me gusta comprar un papel que solo dura un día, aunque luego se recicle, y no tengo presupuesto para gastar 1.30 euros cada día del mes). Pero si me gusta estar informado y leo todo lo que puedo por Internet. 



Sin embargo tiendo a leer sobretodo blogs y temas científicos porque la realidad de la política diaria me pone de mala hostia. Son todo bombazo tras bombazo, un titular explosivo tras otro, una mala noticia tras otra. Si traemos a alguien que no esté al tanto de la realidad de nuestro país... quedará impactado del momento tan convulso que vivimos a diario... día tras día... sensacionalismo tras sensacionalismo. Pero ¿De verdad es así? ¿De verdad hay noticias sensacionales todos los días? ¿O es que algo ha cambiado en el periodismo?

Da la sensación de que hay que dar mucha importancia a todas las noticias de todos los días de todas las secciones. Y cuando hacemos eso muchas veces en todos los medios, al final todas carecen de impacto, todas son lo mismo, de media, todas son igual de importantes. Me da la terrible sensación de que no hay noticias que solo informen sino que todas dan su opinión, todas sesgan la información o no le dan la misma importancia a todos los hechos (la importancia que objetivamente tiene). Sé que esto es un tema de ideología, de línea editorial y tal… pero no me gusta. Lo entiendo pero no lo comparto.

Sin embargo, y como digo, no soy alguien que lea a diario la prensa ni soy periodista, por tanto, no voy a opinar de todas las secciones de los periódicos sino de las que creo pueda tener algo más de criterio. Las relacionadas con la ciencia (que para eso este es un blog “científico”)

Ciencia, Salud, Cultura, Tecnología y Medio Ambiente son algunos de los nombres que reciben las secciones que hablan de contenido científico y muchos medios de comunicación suelen tener una sección al respecto ya sea en su formato impreso o en la web. Sin embargo no siempre hablan de ciencia, de salud, de tecnología, etc. Y cuando lo hacen no siempre lo hacen de forma correcta. Hay pocos periodistas científicos (si es que existe ese término) que se informen de una forma adecuada de temas científicos o que tengan una buena formación al respecto. Vamos con algunos ejemplos de noticias que no se han expuesto de una forma totalmente correcta respecto de la ciencia y la tecnología.

El Mundo, Domingo 3 de Marzo de 2013
Sólo os puedo poner el enlace al texto que nos facilita al autor –EduardoSuárez- a través de su Twitter 

El texto trata una bonita historia en la que se nos habla de la subasta de una carta que el científico Francis Crick, escribe y dirige a su hijo de 12 años Michael contándole a groso modo la importancia del trabajo que ha desarrollado junto a su compañero Watson.

El artículo comienza así “El hijo del codescubridor del ADN, Francis Crick, subasta en Christie´s la carta que le envió su padre cuando tenía 12 años para contarle el hallazgo”.

Eso está muy bien salvo por una cosa. NI WATSON NI CRICK DESCUBRIERON EL ADN.

Antes que nada os podéis leer esta interesante entrada de Mullet en su blog Los productos naturales vaya timo 

El ADN fue descubierto por vez primera por el médico suizo Friedrich Miescher cuando trabajaba en el laboratorio de Felix Hoppe-Seyler a partir de restos de pus de las vendas de los soldados heridos de guerra. Él fue quien descubrió además que se acumulaba en el núcleo, por lo que lo denominó nucleína. Sin embargo Miescher no tuvo constancia de la importancia de su descubrimiento y la nucleína pasó desapercibida para personajes tan importantes en la biología como Darwin, Mendel o Wallace.

Fueron Oswald Avery, Collin MacLeos y Maclyn McCarty quienes demostraron que la molécula responsable de transmitir la información era el DNA o principio transformante que había descrito Griffith años antes, descartando de una vez por todas, la naturaleza proteica de las moléculas portadoras de la información.



Entonces Watson y Crick ¿Qué hicieron? Pues fueron los que propusieron un modelo de estructura para el ADN, que se ha podido confirmar experimentalmente (no del todo porque ellos decían que había dos enlaces entre C y G y en realidad son 3), de la doble hélice antiparalela en la que citosinas emparejaban con guaninas y timinas con adeninas. Para realizar esta propuesta utilizaron, entre otros, datos de Rosalind Franklin, quien no recibió el Nobel porque murió 4 años antes de que se concediera a Watson y Crick junto con Wilkins.

Por tanto, buen artículo este de Eduardo Suárez, pero la carta no es del codescubridor del ADN sino de uno de los que propuso el modelo de estructura del ADN.

Sin embargo, esta noticia que aparece en la sección de ciencia, es más bien una noticia sobre un científico y no sobre ciencia. La verdad es que para mí se acerca más a un relato de prensa rosa o de curiosidades que a ser una noticia sobre ciencia.

Pero no es la única. Si damos un repaso a las noticias sobre ciencia y salud de los últimos 10 días en 4 periódicos diferentes (El Mundo, El País, La Razón, IDEAL), de los más de 100 artículos con etiqueta de ciencia o salud, solo 10 son verdaderas noticias de ciencia. El resto son noticias de política que afecta a la ciencia, la salud de monarcas y dictadores y algún que otro suceso en el que la causa ha sido un problema psiquiátrico del autor de los hechos.

Vamos con otra noticia
Esta vez publicada en El Páís, el día 1 de Marzo de 2013. Se titula “Aprobado el primer fármaco que ayuda a beber menos alcohol” y está escrito por Jaime Prats

17-cyclopropylmethyl-4,5α-epoxy-6-methylenemorphinan-3,14-diol (NALMEFENO)

La noticia habla sobre la aprobación del Nalmefeno para controlar la adicción al alcohol. El artículo está en general muy bien escrito y detallado, pero a la hora de hablar de su descubrimiento hay un par de erratas. El autor escribe

El mecanismo de acción de este compuesto es radicalmente distinto a los fármacos convencionales para tratar el alcoholismo. El nalmefeno es un antagonista opiáceo sintetizado hace años, es decir, una molécula que bloquea los receptores cerebrales de opiáceos. Se diseñó para tratar la adicción a este otro tipo de sustancias, pero “se observó que estos fármacos también provocaban un descenso en la apetencia del consumo del alcohol, aunque se desconocen los detalles de este fenómeno”, comenta Climent. “Está muy implicado en los mecanismos de recompensa cerebral. Al beber, la satisfacción que obtiene el paciente tratado con el fármaco es menor y, por ello, la capacidad que tiene de controlar el consumo es mayor”, detalla Gual. “Siempre que lo quiera controlar”, añade.

Sin embargo el fármaco se comenzó a utilizar para la adicción a los juegos y a las compras, no para tratar adicción a otras sustancias.  Es más, podría tener efectos bastante negativos para consumidores de opiáceos de forma asidua.  El Nalmefeno es un derivado opiáceo de la Naltrexona, mostrando el primero una mejor biodisponibilidad, menos toxicidad relacionada con la dosis en el hígado y una vida media más larga por vía parenteral.

El mecanismo no es radicalmente distinto al del resto de fármacos. Es una sustancia que va a los receptores que transmiten el impulso en situaciones de recompensa. En ese sentido no es distinto. La diferencia es que los pacientes no se sienten mal al ingerir alcohol lo que puede ser un problema para pacientes que beben de forma social y no como una adicción física.

El siguiente artículo de Manuel Vicent y etiquetado como ciencia no tiene desperdicio
Que venimos del mono, que ahora se mezcla ADN humano y animal en el vientre de alguien… en fin. Sé que es un artículo de opinión… pero que no lo etiqueten como ciencia, no vaya a ser que alguien se equivoque tanto como este señor Vicent. 

Como veis hay pocas noticias reales que hablen de ciencia y, vale que en España la producción está bastante mermada y va a ir a menos gracias a los recortes de nuestro muy recortador gobierno, pero en el resto del mundo se produce mucha ciencia y a diario salen miles de artículos con descubrimientos importantes para mucha gente. Quizá sería muy recomendable contratar a un científico con ganas de escribir correctamente en los periódicos y hacer una sección de ciencia... pero de las de verdad, no de las secciones de medicina que hablan de la salud de un dictador