05 septiembre, 2012

Yo soy mis genes y mi Conectoma

«Cuando considero la breve duración de mi vida, absorbida en la eternidad que la precede y la que la sigue, el pequeño espacio que lleno y cuando, por lo demás, me veo abismado en la infinita inmensidad de los espacios que ignoro y que me ignoran, me aterro y me asombro de verme aquí antes que allá, ya que no hay razón porque esté aquí antes que allá, porque exista ahora más que entonces. ¿Quién me ha puesto aquí? ¿Por orden de quién me han sido destinados este lugar y este tiempo? El silencio eterno de los espacios infinitos me aterra, ¡ Cuántos reinos nos ignoran !». 
Blaise Pascal


El infinito, lo inabarcable, lo muy grande o lo tremendamente pequeño… son cosas que siempre nos han causado fascinación a la vez que un temor inexplicable por la imposibilidad de poderlo abarcar.  Una de las muchas ciencias que se atreve con lo inabarcable, sin lugar a dudas en la Neurociencia.


El genial, polifacético y controvertido Sebastian Seung nos ha adentrado en el llamado proyecto Conectoma. Pero vayamos por partes, ¿Qué es el conectoma? Seug compara el conectoma con el genoma. Si bien nuestro genoma determina nuestros rasgos genéticos a partir de la conexión entre pequeñas moléculas (los nucleótidos), al conectoma le correspondería la tarea de aglutinar la totalidad de conexiones entre las neuronas de nuestro sistema nervioso. 

Si conociéramos nuestro conectoma, podríamos dibujar nuestro cerebro como una especie de diagrama de nodos y conexiones, muy parecido a una red interactómica o una red compleja. De este modo podríamos por fin dibujar aquellos que nos hace únicos y singulares.

Sin embargo estudiar el conectoma no es algo trivial. Os invito a ver la conferencia que dio en TED para que os hagáis a la idea de la dificultad de este trabajo.


El equipo de Sebastian ha desarrollado una plataforma de juego con la que, usando técnicas de crowsourcing, pretende mapear las conexiones neuronales del cerebro. Se llama Eye Wire https://eyewire.org/ y consiste en que los usuarios van coloreando láminas de tomografías de las neuronas de la retina de un ratón. De esta forma al juntar todas, y haciendo el promedio de las respuestas de los usuarios, se acabará obteniendo una imagen tridimensional de una neurona.


Básicamente,  lo que hace el grupo de Sebastian es hacer cientos de cortes de una región a estudiar, los divide en pequeños cubos de dimensiones diminutas e invita al usuario a seguir en 3D el recorrido de una neurona de forma que al final, entre todos los que juegan, se tiene un esquema tridimensional de cada neurona pintada de un color distinto.

Se me ocurre que una vez se tenga el esquema del conectoma de una región cerebral, se podrá estudiar su complejidad como si fuera una red cualquiera. Estudiar su conectividad y poder relacionar alguno de esos parámetros con respuestas fisiológicas, estados mentales o enfermedades. Imagina que son solo hacer un taq de tu cerebro y estudiar la conectividad de las neuronas de una región concreta, se pueda diagnosticar un Parkinson temprano o Alzheimer.

De momento, os invito a jugar a Eye Wire porque mola mucho y es muy entretenido. Es otra de las formas en la que cualquier persona puede participar de un gran proyecto científico tal y como expliqué  EN OTRA OCASIÓN  con el programa Foldit.

Algunas imágenes conseguidas con el juego Eye Wire (ya voy 5º en el ranking mundial)



Al principio de los tutoriales te va indicando en verde si has acertado, en rojo si fallas y en morado las zonas de la neurona en cuestión no exploradas.

“Esta entrada participa en la  XVI edición del Carnaval de Biología, organizado por El Blog  Falsable ” de manos de M. García-Arencibia @moigarem