31 julio, 2012

Viejas abuelas como soldados de élite

El prestigioso Entomólogo Edward O. Wilson dijo "Mientras los humanos mandamos a la guerra a nuestros jóvenes, los insectos envían a las señoras mayores".

Los humanos hemos inventado muy pocas cosas "de novo". Casi todo lo que hacemos o fabricamos lo imitamos de la naturaleza. Hoy os presento el caso de unas terminas que se pre-jubilan de una forma bastante suicida, casi terrorista diría yo. 

El artículo lo podéis leer o descargar de AQUÍ .

No es raro que entre algunas especies de hormigas y termitas, cuando un espécimen obrero ya es viejo, ofrezca sus esfuerzos y hasta su propia vida en labores de defensa más propias de individuos soldado. Sin embargo, el caso de Neocapritermes paracua es un caso extremo de suicidio por el bien de la comunidad. 

Cuando una termita obrera se va haciendo mayor, comienza a acumular en su abdomen una sustancia de color azulado que se puede ver a simple vista y que las diferencia muy bien de las obreras jóvenes. Justo detrás del tórax y antes del primer segmento abdominal, se localiza el saco abdominal donde unas glándulas vierten la secreción granular en forma de cristales azules. Se trata de una proteína de aproximadamente 76 Kilodaltons de peso molecular denominada BP76 (¡¡¡Original heee!!!). Es una proteína de la familia de las hemocianinas o las phenoloxidasas que contiene cobre (de ahí el color) y transporta oxígeno. A través de un fenómeno denominado Autothysis, la obrera vieja digamos que se auto-estruja expulsando los cristales de BP76 junto con otras sustancias. Esta proteína es altamente tóxica y pegajosa, llegando a corroer el exoesqueleto de los insectos que estén atacando la población. Os dejo un vídeo.

No es tan impresionante como para llamarles explosivas, pero bueno, se estrujan de los lindo.

5 termitas obreras (3 de ellas con la bandita azul) y 2 soldados de N. paracua

Obrera después de un proceso de Autothysis (reventaíca viva se ha quedao la pobre)

En nuestra sociedad actual, casi estamos haciendo lo mismo con nuestros mayores. Después de trabajar una vida entera, pocos son los que pueden tomarse su merecido descanso por tener que ayudar a los hijos. En el mejor de los casos solo les ayudan a cuidar de los nietos, pero cada vez más jubilados tienen a su cargo a familias completas con muchas cargas económicas a su cargo. 

Apuesto a que nuestros mayores estarían encantados de pasarse por el congreso de los diputados y lanzar a los políticos bolsas de líquido azul o marrón como lo hacen estas termitas. 

Un saludo para todos y que tengáis unas felices vacaciones. Yo volveré pronto porque este año mucho me temo que tendré pocas o nulas vacaciones reales. 

Un abrazo.